
Lenta y débil cae la hoja sobre la suela de mis pies, mientras camino hacia no sé donde, buscando no sé que.
Entonces me pregunto si nosotros no seremos hojas, que nacen verdes y llenas de energía, pero que con el tiempo nos vamos marchitando por no animarnos a un poco más.
En definitiva la hoja se seca y se cae por una consecuencia lógica de su ciclo de vida: el cambio de estación hace que se marchite y en su lugar una nueva hoja vuelva a crecer. No va a ser mejor, ni peor, simplemente una hoja distinta, que con el tiempo volverá a caer.
Es por eso que, mientras sigo caminando, pienso, siento, me contradigo y vuelvo a pensar, que todos somos hojas. Pequeñas hojas de un mismo árbol, pero tallados con distinta madera.
Pero a diferencia de las hojas, nosotros podemos ir regulando en que forma envejecer, con qué hojas crecer, con qué color ver cada amanecer.
Da la sensación de que con cada año que pasa, decidimos más parecernos a ese color marrón marchitado de las miles de hojas que mueren en una zanja cualquiera, que ser esa hoja fuerte y verde, que con su fragilidad no le teme al Sol ni a las tormentas. Y, aún así, si le tocase caer antes del fin de la temporada, lo va a hacer verde y fuerte, luchando hasta último momento antes de caer.
Sigo caminando, la hoja quedó a unas cuadras detrás de mi, pero sigo pensando que quizás es mejor parecerse a la hoja verde y fuerte, darle color a los días, y si nos toca caer, con el viento dejarnos llevar sin dejar de luchar.
"Am I really there in the fractured lights of the forest floor,
with the broken branches?
Am I really there in the same light,
in the same life, on the only road?."
Thursday - A Darker Forest
1 comments:
Este estuvo bueno, eh?
Tu viejo
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